Dado que el presente es "instantáneo", o sea que lo único presente es la milésima de segundo actual (ahora ya es pasado =( ), podemos dividir todo en pasado y futuro, ya que el presente propiamente tal no es cuantificable, no lo suficiente para analizarlo.
A partir de todo esto se me ocurre una primera dimensión de análisis del asunto, la inconsciente. Probablemente el pasado tenga mejor fama que el futuro dentro de nosotros porque obviamente es más fácil obtener buenas sensaciones y recuerdos desde ahí que de un futuro que no hemos vivido aún; del futuro sólo tenemos expectativas, nada concreto de donde aferrarnos, a pesar de la seguridad que podamos tener sobre cómo será no es nuestra seguridad lo que lo determinará. Visto así, el pasado parte con ventaja inconsciente, a pesar de los malos recuerdos que viven en él, siempre podemos sacar otros buenos que son tangibles y reales, aislando los malos. Otra forma rápida de acercase al tema es pensar que la aceptación o no de esa frase depende de las expectativas de vida de cada persona y su esperanza en el futuro, supongo que naturalmente una persona muy mayor o muy enferma no confiará demasiado en lo que viene y preferirá pensar en lo que ya pasó.
Otro vista más fría puede estar relacionada a la infancia. En general (hay muchos casos en que no es de esta forma), la niñez es el momento más feliz de la vida, donde no hay responsabilidades, donde los padres viven, aún más, para uno. Es donde las ilusiones existen y son parte de la vida, los reyes magos, santa claus, el conejito de pascua, el ratoncito de los dientes,etc. En la niñez no tenemos deudas, no sabemos que la gente se muere de hambre en el mundo, no tenemos que tener una carrera universitaria ni un trabajo, no sabemos que hay políticos que "dirigen" nuestra vida, no tenemos que desconfiar de la gente, y no sabemos que esas ilusiones como santa claus son a veces generadas con el único afán de ganar algo, sólo vivimos la vida; y toda la niñez vive en nuestros recuerdos, es parte del pasado. Si lo pensamos, es casi injusto para el pobre futuro tener que competir contra tan noble y fuerte rival que se aloja en nosotros.
En este momento cabe preguntarse si habrá en nuestra mente algo que sea un punto a favor para el alicaído futuro. Como lo mencioné antes, ahí mismo dentro de nosotros están los recuerdos negativos y creo que ahí los aliados del futuro son los eventos traumáticos que nos toca vivir. Los divorcios, las peleas familiares, las muertes de seres queridos o las decepciones amorosas son los momentos en que las personas sienten que "tocaron fondo", esa expresión lo dice todo, es sentir: A partir de aquí todo suma porque no puedo estar más mal. O sea el futuro tiene todas las de ganar contra el pasado.
En este punto ya es posible darse cuenta de algo. Una opción para poder tener mejor estima del futuro que del pasado sería rememorar cosas que nos hicieron daño y esto, a pesar del gusto masoquista de algunas personas, no es una actividad común (
Otro aspecto para estudiar es pensar en una época de los recuerdos que podría favorecer a uno u otro competidor, la adolescencia. Es sabido por todos que es una edad complicada, la edad donde se forma el carácter y se define la personalidad; cualquier estímulo aquí es recibo e interiorizado por las personas, pudiendo afectarlas de cualquier forma. Dicho de otra manera, incluso el tener una adolescencia con bullying o sin él, con un primer amor correspondido o no, con un primer beso lindo o feo, etc; puede determinar la personalidad y visión de la realidad de una persona para siempre. Malas experiencias aquí pueden dejar una huella suficiente como para que las personas valoren siempre más el futuro que el pasado, o al revés. La adolescencia es un proceso caótico, esto es, depende fuertemente de las condiciones en que se lleva a cabo el experimento (varía según cada persona), por lo mismo es muy difícil estudiarlo.
Buscando en el corazón se puede encontrar un punto derechamente para el futuro, el amor a lo desconocido, la rebeldía y la libertad. Personalmente (esto da para otra entrada completa) creo que los seres humanos no somos animales para vivir de la forma que lo hacemos, sujetos a tantas reglas y formalidades, estructuras familiares definidas por alguien en un "olimpo intelectual"(?), como las formas de unirse "para toda la vida" (¿Cómo alguien podría garantizar, incluso a si mismo, responsable y racionalmente, querer estar con una misma persona para siempre?). Todos tenemos dentro la llama de la aventura, más o menos prendida según cada uno. Valorar lo desconocido
La frase dice "Todo tiempo pasado fue mejor". Determinar la veracidad o falsedad absoluta de ella no es posible, necesitaríamos estudiar la vida de cada persona a través de toda la eternidad y hacer la estadística, no creo que alguien tenga esa paciencia. Lo que cada uno puede hacer es tomar o dejar esta frase y concebirla como una opinión frente a la vida. Personalmente sigo sin tomarla para mí, no es porque haya pasado malos momentos en mi infancia o adolescencia, de hecho es todo lo contrario, es porque para mí aceptar esa frase es asumir desde ya que no podré mejorar mi futuro, es desconfiar de mí mismo y lo que puedo hacer. Recordar esa frase en los malos momentos es predisponerse a seguir pensando negativamente en el presente (ahora entendiéndose presente como el futuro muy cercano, no como instantáneo). Es más que seguro que muchos querríamos tener una maquina del tiempo para volver a vivir los momentos lindos que dejamos atrás o para cambiar cosas, yo quiero una pero como en la mayoría de las cosas lo mejor quizás sea el justo equilibrio. La combinación entre recordar y disfrutar todo lo bueno que vivimos, y tener suficiente fuego interno como para confiar en que podemos hacerlo mejor en adelante debe ser lo óptimo creo. Es lindo sentarse un rato a pensar en el pasado, pero tal como se dice cuando se enseña historia, tenemos que disfrutar lo bueno de él y aprender de lo malo para no cometer los mismos errores y poder así, construir un mejor futuro.
EDO.

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