¿Por qué será que necesitamos tantas cosas para ser felices?. ¿No podrá ser que nos levantemos todos los días con una sonrisa sólo por la oportunidad de estar vivos?.
La humanidad se llevó a sí misma a un estado donde lo que determina la felicidad y satisfacción de las personas son sus posesiones, la carrera que estudió, sus deudas impagas, el dinero en la cuenta, el porte de la tele y la marca del auto. ¿Por qué nos hicimos esto?
Que lindo seria si viviéramos para aprovechar la vida en vez de consumirnos tratando de adaptarnos a lo que el mundo propone, estudiar lo que nos gusta sin presiones de obtener un titulo "para algo", no todas las cosas tienen que tener utilidad para ser valiosas. La utilidad no es algo que decidamos nosotros, lo decide el mundo, el sistema como diría un anarco trasnochado.
Seria lindo si nos dedicáramos en la noche a mirar las estrellas escuchando música en vez de dormirnos temprano para tener que trabajar a una hora demasiado temprana que alguien decidió en otra época que era la mejor. Seria bonito trabajar para producir lo necesario para vivir y no lo que el mercado demanda para ser "óptimo".
Hay muchas cosas que serían lindas para hacer si este mundo funcionara de forma más humana. Pero ya no se puede, quedamos todos metidos en este espacio de tiempo donde las ideas son claras...se estudia desde niño, se trabaja hasta que no se puede más, no necesariamente en lo que a uno le gusta, y el único tiempo libre viene en la vejez...¿Eso es vida?...nadie nunca se detuvo a preguntarse ¿Para qué?
Ya no se pudo, no en esta época, habrá que adaptarse como se pueda. Pero dentro de este contexto, ¿Y si nos dedicamos a vivir?. A disfrutar las cosas simples: el viento en la cara cuando caminamos, el escuchar la canción favorita, el tener tiempo libre para leer un libro que nos gusta, jugar a la pelota, sentarse en la playa a ver como el Sol se pone sin preocuparnos de nada más, mirar el cielo una noche despejada, compartir una buena conversación sobre el origen de la vida y otras voladas místicas sin sentido, a compartir con los que más queremos, la familia, los amigos, las parejas...tantas cosas.
Al final creo que todo se trata de aprovechar cada momento libre que uno tenga para tratar de vivir la vida como se debería vivir, con el único objetivo de ser feliz y cooperar para que los demás también lo sean...como he dicho en varias entradas, es bueno preguntarse cada cierto tiempo "¿Por qué hago lo que hago todos los días?..¿Esto es lo que me gusta?"...Si la respuesta es "No", quizás uno debería replantearse la forma como aprovecha su tiempo en este mundo, que aunque suene cliché, es único.
Para terminar la entrada una canción de regalo, del capo Gervasio:
Con una Pala y un Sombrero
"Ojalà que cuando mires a tu alrededor, no notes que la vida se te fue"
sábado, 26 de enero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
Supermercados y Malls: Templos del Placer
Con la llegada del verano y sus agradables temperaturas de más de 32ºC, los lugares con aire acondicionado se vuelven pequeños oasis en la ciudad, así como los carritos de mote con huesillo y los vendedores de helados. En esa categoría de oasis entrarían los Mall, ya que tienen aire acondicionado y bastante bueno...ciertamente nos los llamé templos del placer en el titulo por eso, sino por razones más sarcásticas.
A causa de haber frecuentado más de la cuenta este tipo de lugares últimamente me motivé a escribir sobre un tema bastante trillado y repetido en estos días donde todo es más revolucionario, tiene que ver con la visión de hombre y de sociedad que hay hoy en día (hombre en el sentido genérico de humano, no de machista), el concepto se puede resumir bastante bien en la palabra materialismo.
Ah!, antes de empezar a hablar del materialismo propiamente tal, un breve comentario a los temas trillados, son super chori de comentar :)
Según la RAE materialismo significa:Tendencia a dar importancia primordial a los intereses materiales, o sea, es una tendencia. Hasta ahí todo bien creo yo, el problema viene cuando pasa de ser una tendencia y se convierte derechamente en una forma de vida, más aún, lo hace inconscientemente. Históricamente el materialismo viene emparejado con el concepto de consumismo que se asocia a períodos donde había sobre oferta de productos y bienes, allí nace la publicidad y el marketing, dos conceptos nefastos que buscan generar en las personas necesidades que no son reales, originalmente esto tuvo por objetivo deshacerse de esta sobre oferta. Ya partió mal el asunto, partió con mentiras, "haciéndole creer" cosas a la gente.
En mi opinión esta forma materialista de ver el mundo poco a poco se fue ganando un lugar en la sociedad chilena. Con la llegada del mal llamado "desarrollo", un sector importante de la sociedad se vio con posibilidades económicas mayores a las usuales, esto sumado a la tentadora opción de tomar créditos de consumo con intereses ocultos que se terminan de pagar cuando el sol se apaga, le dio a la gente dinero para tener en los bolsillos. Debe haber sido tanto el clasismo vivido en alguna época en Chile, que apenas la gente se vio con dinero quiso situarse unos peldaños más arriba de la escalara social (que noblemente mide a la gente por su dinero). ¿ Cómo se logra tan puro objetivo?... fácil, teniendo una auto mejor que el del vecino, una tele mejor, un refrigerador más grande, una radio que suene más fuerte, etc.
Desde ahí la cadena de implicancias es fácil de adivinar hasta llegar a nuestros días: gente endeudada, queriendo tener más cosas, teniendo el mall como paseo familiar del fin de semana (incluso en invierno cuando no se necesita el aire acondicionado),etc. El resultado es que la burbuja se agrandó demasiado, las personas en algún momento comenzaron a basar o ponderar su felicidad en base a cuánto consumían y poseían. El problema viene cuando por alguna razón no se puede mantener el nivel de consumo, puede ser una crisis o sobre endeudamiento, o lo que sea ya...la gente se alejó tanto de los valores no materiales que cuando no pueden consumir ni pagar sus deudas, entonces sienten que su vida está, de cierta forma, estancada.
No es nueva la estupidez de medir el "éxito" de una persona en base a sus bienes materiales o su poder adquisitivo, lo que si es un poco más nuevo y bastante desalentador es la sensación de placer que tiene la gente al momento de comprar cosas muchas veces innecesarias, es desalentador el hecho de que la sociedad se vea a sí misma más feliz cuando tiene más poder de consumo...y es triste que nosotros mismos hayamos convertido a los Mall y Supermercados en verdaderos templos de placer, donde uno puede sentirse pleno y desarrollado al comprar cosas que muy probablemente no necesite, pero que lo hacen más feliz.
Para darle un final cursi a la entrada me gustaría decir que seria lindo que la sociedad volviera a centrarse en lo importante...una vez más parece el típico de sueño de juventud de querer cambiar el mundo. Darle valor al desarrollo intelectual y espiritual como medida del tan buscado "éxito", ver el dinero como lo que es, sólo un cómodo medio de intercambio, no consumir en exceso, no basar nuestra felicidad en las cosas banales y un largo etc.
Seria bonito tener que sacarnos la presión de acumular riqueza para poder sobrevivir en el mundo...
A causa de haber frecuentado más de la cuenta este tipo de lugares últimamente me motivé a escribir sobre un tema bastante trillado y repetido en estos días donde todo es más revolucionario, tiene que ver con la visión de hombre y de sociedad que hay hoy en día (hombre en el sentido genérico de humano, no de machista), el concepto se puede resumir bastante bien en la palabra materialismo.
Ah!, antes de empezar a hablar del materialismo propiamente tal, un breve comentario a los temas trillados, son super chori de comentar :)
Según la RAE materialismo significa:Tendencia a dar importancia primordial a los intereses materiales, o sea, es una tendencia. Hasta ahí todo bien creo yo, el problema viene cuando pasa de ser una tendencia y se convierte derechamente en una forma de vida, más aún, lo hace inconscientemente. Históricamente el materialismo viene emparejado con el concepto de consumismo que se asocia a períodos donde había sobre oferta de productos y bienes, allí nace la publicidad y el marketing, dos conceptos nefastos que buscan generar en las personas necesidades que no son reales, originalmente esto tuvo por objetivo deshacerse de esta sobre oferta. Ya partió mal el asunto, partió con mentiras, "haciéndole creer" cosas a la gente.
En mi opinión esta forma materialista de ver el mundo poco a poco se fue ganando un lugar en la sociedad chilena. Con la llegada del mal llamado "desarrollo", un sector importante de la sociedad se vio con posibilidades económicas mayores a las usuales, esto sumado a la tentadora opción de tomar créditos de consumo con intereses ocultos que se terminan de pagar cuando el sol se apaga, le dio a la gente dinero para tener en los bolsillos. Debe haber sido tanto el clasismo vivido en alguna época en Chile, que apenas la gente se vio con dinero quiso situarse unos peldaños más arriba de la escalara social (que noblemente mide a la gente por su dinero). ¿ Cómo se logra tan puro objetivo?... fácil, teniendo una auto mejor que el del vecino, una tele mejor, un refrigerador más grande, una radio que suene más fuerte, etc.
Desde ahí la cadena de implicancias es fácil de adivinar hasta llegar a nuestros días: gente endeudada, queriendo tener más cosas, teniendo el mall como paseo familiar del fin de semana (incluso en invierno cuando no se necesita el aire acondicionado),etc. El resultado es que la burbuja se agrandó demasiado, las personas en algún momento comenzaron a basar o ponderar su felicidad en base a cuánto consumían y poseían. El problema viene cuando por alguna razón no se puede mantener el nivel de consumo, puede ser una crisis o sobre endeudamiento, o lo que sea ya...la gente se alejó tanto de los valores no materiales que cuando no pueden consumir ni pagar sus deudas, entonces sienten que su vida está, de cierta forma, estancada.
No es nueva la estupidez de medir el "éxito" de una persona en base a sus bienes materiales o su poder adquisitivo, lo que si es un poco más nuevo y bastante desalentador es la sensación de placer que tiene la gente al momento de comprar cosas muchas veces innecesarias, es desalentador el hecho de que la sociedad se vea a sí misma más feliz cuando tiene más poder de consumo...y es triste que nosotros mismos hayamos convertido a los Mall y Supermercados en verdaderos templos de placer, donde uno puede sentirse pleno y desarrollado al comprar cosas que muy probablemente no necesite, pero que lo hacen más feliz.
Para darle un final cursi a la entrada me gustaría decir que seria lindo que la sociedad volviera a centrarse en lo importante...una vez más parece el típico de sueño de juventud de querer cambiar el mundo. Darle valor al desarrollo intelectual y espiritual como medida del tan buscado "éxito", ver el dinero como lo que es, sólo un cómodo medio de intercambio, no consumir en exceso, no basar nuestra felicidad en las cosas banales y un largo etc.
Seria bonito tener que sacarnos la presión de acumular riqueza para poder sobrevivir en el mundo...
jueves, 1 de noviembre de 2012
Es sólo un juego (?)
Este texto es, una vez más, sobre el deporte que amo y me apasiona, el fútbol, pero no pretende ser un texto termocefalo y sin sentido, pretende ser un análisis de la realidad (la real, ojo) que involucra el fútbol.
La frase que da titulo a la entrada ha sido escuchada por todos más de alguna vez, la han pronunciado novias, esposas, madres, periodistas deportivos, entrenadores, "intelectuales" trasnochados, etc. ¿Para qué darle tanta importancia a un tonto partido de fútbol?. Hace poco en Chile se aprobó la famosa ley "Estadio Seguro" que pretende erradicar la "Violencia" de las canchas para que la familia vuelva al fútbol, que objetivo más noble y lleno de bondad o no. Lo que hizo básicamente la ley fue retirar lo bombos, las cuncunas, el papel picado, los cantos y la fiesta del estadio creyendo que ese era el foco de violencia, las barras bravas. Y la base de esa ley es justamente la percepción de que el fútbol es un "espectáculo deportivo"...un "espectáculo", como el cine o el teatro, no puede existir una visión más sesgada y alejada de la realidad.
Uno simplemente no puede poner el fútbol al mismo nivel de los otros deportes o espectáculos, simplemente no puede. Este deporte mueve más gente que la religión, apasiona por igual a las más diversas generaciones, une continentes, genera un sentimiento de fidelidad absolutamente único. Ninguno de los que nos gusta el fútbol sabemos con certeza si vamos a terminar la universidad, o casarnos con nuestras novias actuales o si nos va a seguir gustando la coca cola, o si los creyentes lo seguirán siendo por siempre; pero todos estamos seguros que a nuestro equipo no lo vamos a cambiar nunca en la vida, por nada, no se tranza. Invito a los críticos a buscar esa sensación y esa realidad en otro deporte o en otro espectáculo.
Nunca me voy a cansar de repetir una frase que refleja muy bien al fútbol...Este deporte es, lo más importante, de los menos importantes. Eso lo dice todo, esa es la realidad que no ven porque no quieren las autoridades y los críticos que tildan a los fanáticos de estúpidos. En este lado del mundo, donde hay pobreza y desigualdad para regalar, donde las empresas barren con la gente todos los días y los políticos no salvan a nadie, uno tiene que aferrarse a algo. La gente más humilde, la con menos acceso a educación y menos oportunidades, a veces lo único que tiene es al fútbol.
Un muchacho que nació en una familia completamente quebrada, que ha vivido siempre en la droga y sin estudios, a veces tiene como única alegría de su vida, ver a su equipo ganar el domingo. A lo mejor si su equipo gana va a estar contento hasta el Miércoles de la semana siguiente, ahí volverá a su realidad pero ya el Viernes estará ansioso por el partido que viene.
¿Y las barras bravas qué son?. Las barras son el único lugar de la sociedad donde ese muchacho se siente partícipe de algo, donde se siente involucrado y no siente que el resto del mundo sigue funcionando ignorándolo. A lo mejor las motivaciones se camuflan bajo otras cosas, como juntarse con la barra a tomar vino o fumar marihuana, pero al final es lo mismo, ESE es el único lugar donde se siente acogido. Indudablemente las barras bravas están llenas de vicios y malas prácticas, debe ser que siguen el ejemplo de los políticos al pie de la letra.
Cómo ese muchacho no va a defender a muerte a su club y a su barra, si son lo único que le trae alegría e inclusión a su vida. Cómo el tipo no va a estar dispuesto a robar, a vender sus cosas, a hacer lo que sea por conseguir una entrada para el domingo ver a su club y juntarse con los amigos del estadio. Yo creo que cualquiera de nosotros defendería a muerte aquello que nos brinda alegría en la vida, para algunos son los hijos, para otros el equipo de fútbol.
La violencia viene de la sociedad, la sociedad es violenta, ¿Por qué el fútbol y el estadio habrían de ser una especia de paraíso del Edén, distintos a la sociedad que los rodea? No tiene ningún sentido. La ley de "Estadio Seguro" está hecha a medida de los nuevos empresarios que rigen el fútbol, en efecto es para hacer que la "familia" vuelva al estadio, pero no cualquier familia, la ley está diseñada para sacar del fútbol a los menos importantes, y para llevar a un público nuevo, con más disposición a pagar, pero que pide a cambio sentirse más seguro.
Probablemente lo que voy a decir ahora suene muy resentido, pero creo que es la verdad. El fútbol no es para esos nuevos espectadores, este deporte no es teatro, no es un mall; uno va a la cancha a vivir con pasión una batalla deportiva, a cantar, a alentar o a verlo en silencio y sentado pero con pasión, no sólo por entretenerse, no es hacer un puzzle o un sudoku. Por eso creo que la frase "Es sólo un partido de fútbol" no tiene ningún sentido, a lo mejor en Noruega o Finlandia (donde la calidad de vida es buenísima) sí, pero aquí no... aquí el fútbol es algo serio, algo que le pertenece y le da pertenencia a un grupo gigante de gente que de otra forma no tendría ningún vínculo con la sociedad.
Eso es el fútbol, es mucho más que un deporte, es la vida misma, la pasión de las multitudes que nadie nunca escucha, y que se pueden sentir representadas una vez a la semana bajo un lienzo que los agrupa y 11 tipos con una misma camiseta corriendo por hacer que su semana sea un poquito mejor.
Confío en que nunca lograrán despojar al fútbol de su identidad, la identidad de ser un deporte del pueblo por definición, con 4 piedras y una pelota plástica podemos vivir todos nuestros sueños cuando somos niños, eso lo hace tan lindo y por eso genera tanta pasión. Espero que mi fútbol querido no cambie nunca, que siga siendo el espacio para los menos importantes, los de verdad.
La frase que da titulo a la entrada ha sido escuchada por todos más de alguna vez, la han pronunciado novias, esposas, madres, periodistas deportivos, entrenadores, "intelectuales" trasnochados, etc. ¿Para qué darle tanta importancia a un tonto partido de fútbol?. Hace poco en Chile se aprobó la famosa ley "Estadio Seguro" que pretende erradicar la "Violencia" de las canchas para que la familia vuelva al fútbol, que objetivo más noble y lleno de bondad o no. Lo que hizo básicamente la ley fue retirar lo bombos, las cuncunas, el papel picado, los cantos y la fiesta del estadio creyendo que ese era el foco de violencia, las barras bravas. Y la base de esa ley es justamente la percepción de que el fútbol es un "espectáculo deportivo"...un "espectáculo", como el cine o el teatro, no puede existir una visión más sesgada y alejada de la realidad.
Uno simplemente no puede poner el fútbol al mismo nivel de los otros deportes o espectáculos, simplemente no puede. Este deporte mueve más gente que la religión, apasiona por igual a las más diversas generaciones, une continentes, genera un sentimiento de fidelidad absolutamente único. Ninguno de los que nos gusta el fútbol sabemos con certeza si vamos a terminar la universidad, o casarnos con nuestras novias actuales o si nos va a seguir gustando la coca cola, o si los creyentes lo seguirán siendo por siempre; pero todos estamos seguros que a nuestro equipo no lo vamos a cambiar nunca en la vida, por nada, no se tranza. Invito a los críticos a buscar esa sensación y esa realidad en otro deporte o en otro espectáculo.
Nunca me voy a cansar de repetir una frase que refleja muy bien al fútbol...Este deporte es, lo más importante, de los menos importantes. Eso lo dice todo, esa es la realidad que no ven porque no quieren las autoridades y los críticos que tildan a los fanáticos de estúpidos. En este lado del mundo, donde hay pobreza y desigualdad para regalar, donde las empresas barren con la gente todos los días y los políticos no salvan a nadie, uno tiene que aferrarse a algo. La gente más humilde, la con menos acceso a educación y menos oportunidades, a veces lo único que tiene es al fútbol.
Un muchacho que nació en una familia completamente quebrada, que ha vivido siempre en la droga y sin estudios, a veces tiene como única alegría de su vida, ver a su equipo ganar el domingo. A lo mejor si su equipo gana va a estar contento hasta el Miércoles de la semana siguiente, ahí volverá a su realidad pero ya el Viernes estará ansioso por el partido que viene.
¿Y las barras bravas qué son?. Las barras son el único lugar de la sociedad donde ese muchacho se siente partícipe de algo, donde se siente involucrado y no siente que el resto del mundo sigue funcionando ignorándolo. A lo mejor las motivaciones se camuflan bajo otras cosas, como juntarse con la barra a tomar vino o fumar marihuana, pero al final es lo mismo, ESE es el único lugar donde se siente acogido. Indudablemente las barras bravas están llenas de vicios y malas prácticas, debe ser que siguen el ejemplo de los políticos al pie de la letra.
Cómo ese muchacho no va a defender a muerte a su club y a su barra, si son lo único que le trae alegría e inclusión a su vida. Cómo el tipo no va a estar dispuesto a robar, a vender sus cosas, a hacer lo que sea por conseguir una entrada para el domingo ver a su club y juntarse con los amigos del estadio. Yo creo que cualquiera de nosotros defendería a muerte aquello que nos brinda alegría en la vida, para algunos son los hijos, para otros el equipo de fútbol.
La violencia viene de la sociedad, la sociedad es violenta, ¿Por qué el fútbol y el estadio habrían de ser una especia de paraíso del Edén, distintos a la sociedad que los rodea? No tiene ningún sentido. La ley de "Estadio Seguro" está hecha a medida de los nuevos empresarios que rigen el fútbol, en efecto es para hacer que la "familia" vuelva al estadio, pero no cualquier familia, la ley está diseñada para sacar del fútbol a los menos importantes, y para llevar a un público nuevo, con más disposición a pagar, pero que pide a cambio sentirse más seguro.
Probablemente lo que voy a decir ahora suene muy resentido, pero creo que es la verdad. El fútbol no es para esos nuevos espectadores, este deporte no es teatro, no es un mall; uno va a la cancha a vivir con pasión una batalla deportiva, a cantar, a alentar o a verlo en silencio y sentado pero con pasión, no sólo por entretenerse, no es hacer un puzzle o un sudoku. Por eso creo que la frase "Es sólo un partido de fútbol" no tiene ningún sentido, a lo mejor en Noruega o Finlandia (donde la calidad de vida es buenísima) sí, pero aquí no... aquí el fútbol es algo serio, algo que le pertenece y le da pertenencia a un grupo gigante de gente que de otra forma no tendría ningún vínculo con la sociedad.
Eso es el fútbol, es mucho más que un deporte, es la vida misma, la pasión de las multitudes que nadie nunca escucha, y que se pueden sentir representadas una vez a la semana bajo un lienzo que los agrupa y 11 tipos con una misma camiseta corriendo por hacer que su semana sea un poquito mejor.
Confío en que nunca lograrán despojar al fútbol de su identidad, la identidad de ser un deporte del pueblo por definición, con 4 piedras y una pelota plástica podemos vivir todos nuestros sueños cuando somos niños, eso lo hace tan lindo y por eso genera tanta pasión. Espero que mi fútbol querido no cambie nunca, que siga siendo el espacio para los menos importantes, los de verdad.
viernes, 27 de julio de 2012
Razonamientos Aleatorios
Ha pasado bastante tiempo desde que escribí por última vez. Las aguas desde las que escribo ciertamente tienen más calma ahora, más tranquilidad para pensar, para reflexionar y además, para escribir.
La entrada se llama como el blog porque hoy, después de haber asistido a una charla sobre movimientos sociales donde participó un hombre muy inteligente, me dí cuenta que nunca había dedicado una entrada al acto mismo de pensar, al razonar aleatoriamente, o libremente como prefiero llamarlo hoy. Este hombre que estaba en la charla, una persona vinculada al mundo de la educación y la filosofía, describía justamente a la filosofía, como la rebeldía del pensamiento, y esa frase me inspiró para escribir hoy, voy a escribir sobre la rebeldía de pensar.
Antes de seguir, voy a reflexionar un momento sobre la frase con que la el hombre que describí antes se refirió a la filosofìa. Puedo decir que concuerdo plenamente, el acto de pensar libremente sí es un acto de rebeldía, y siempre ha tenido costos asociados, quizás antes eran costos más graves que ahora, pero siempre ha tenido contras. En la Edad Media o durante la inquisición el pensar libremente podía ser un motivo para terminar en la hoguera, por ejemplo. Y un costo que ha tenido y tendrá siempre, es que el buscar la verdad a través del pensamiento libre y sin ceñirse a sistemas dogmáticos que "explican" todo en base a normas incuestionables, siempre se corre el riesgo de frustrarse por no poder encontrar esa verdad. Al final del día, el libre pensar involucra un riesgo, pero aún así sigue siendo una actividad maravillosa que debería cultivarse mucho más. Ahora sí, continuo con la entrada.
Como dije antes, voy a entender el razonar aleatoriamente como el pensar con libertad, sin ataduras, y teniendo como limites sólo los impuestos por uno mismo. El pensar es para mi, una de las características más notables de la condición humana (sino la más notable). No solo visto como motor de grandes cambios en la humanidad, sino como actividad misma, es sencillamente notable. Dentro de nuestra cabeza se encuentra el computador más poderoso que puede haber, capaz de hacer vínculos extremadamente complejos de información, al mismo tiempo que maneja recuerdos de todo tipo y guarda las experiencias vividas para no cometer los mismos errores (idealmente).
Pienso que la función del razonamiento no está del todo valorada en el desarrollo de las personas en este país. La formación académica de los niños pequeños y los adolescentes está enfocada a que reciban y retengan gran cantidad de información: fechas, datos, teoremas,formas, métodos, etc. Y se considera "mateo" o "inteligente", a aquel niño que puede repetir todo lo que aprendió en el colegio. En ningún caso se valora o motiva a los niños que tienen pensamientos propios, que pueden tener o no que ver con la materia; no estoy diciendo que los niños que aprenden todo lo que les dicen los profesores sean tontos, sólo digo que los "otros" niños no son estimulados como se debería. Aquí se educa, en general, pensando que lo que dice el profesor en un aula es la verdad, sólo porque lo dice el profesor; en mi opinión no puede haber hecho más nefasto para la capacidad de razonar que ese, se bloquea inmediatamente cualquier duda o cuestionamiento que pueda tener el alumno. Y se termina bloqueando la posibilidad de alcanzar lo más lindo del acto mental, que es crear, crear conocimiento, cultura, arte, etc.
Voy a exagerar conscientemente a partir de eso último que escribí. El tener un sistema educacional que fomenta el no cuestionar nunca nada puede ser una causa importante de la gran cantidad de injusticias sociales que se permiten en el país. Nadie está acostumbrado a llevar la contra al status quo, y cuando alguien lo hace, es inmediatamente apaleado por la política y la prensa, incluso por el resto de la sociedad, que aún sin saberlo, han perpetuado un sistema que ya dio muestras de no funcionar.
Lo que le interesa a los gobernantes y a la gente que maneja los países (no a los políticos, me refiero a los que realmente los manejan) es el dichoso progreso, entendiendo que ellos le llaman progresar a la creación de riqueza, es en ese juego sucio donde el pensar pierde valor, porque lo que necesitan ellos son ciudadanos suficientemente instruidos como para ocupar cargos y desarrollar tareas, y lo suficientemente carentes de espíritu crítico como para preguntarse por qué hacen lo que hacen todos los días cuando salen de sus casas en las mañanas, o por qué la sociedad está como está.
En mi opinión, lo que se necesita, es un cambio de cultura, o de paradigma como se dice actualmente. Se necesita volver a creer que el pensar tiene valor por sí mismo, que no es necesario que el pensamiento esté dirigido hacía algo en particular. El sólo hecho de razonar sobre algún tema, de que cada persona tenga tiempo y valore el reflexionar sobre lo que sea, ya hace ciudadanos más conscientes, más críticos, y según yo, ese es un buen camino por el que se podría transitar hacía una mejor sociedad. Quizás nunca se logre el cambio completamente, al menos me queda la tranquilidad que cada vez hay más gente que piensa y a menor edad, ojalá el tiempo lleve a la humanidad a cuestionarse si la vida actual que vivimos es la que queremos vivir, o si sólo la estamos viviendo porque de esa forma se vivía cuando llegamos al mundo.
La entrada se llama como el blog porque hoy, después de haber asistido a una charla sobre movimientos sociales donde participó un hombre muy inteligente, me dí cuenta que nunca había dedicado una entrada al acto mismo de pensar, al razonar aleatoriamente, o libremente como prefiero llamarlo hoy. Este hombre que estaba en la charla, una persona vinculada al mundo de la educación y la filosofía, describía justamente a la filosofía, como la rebeldía del pensamiento, y esa frase me inspiró para escribir hoy, voy a escribir sobre la rebeldía de pensar.
Antes de seguir, voy a reflexionar un momento sobre la frase con que la el hombre que describí antes se refirió a la filosofìa. Puedo decir que concuerdo plenamente, el acto de pensar libremente sí es un acto de rebeldía, y siempre ha tenido costos asociados, quizás antes eran costos más graves que ahora, pero siempre ha tenido contras. En la Edad Media o durante la inquisición el pensar libremente podía ser un motivo para terminar en la hoguera, por ejemplo. Y un costo que ha tenido y tendrá siempre, es que el buscar la verdad a través del pensamiento libre y sin ceñirse a sistemas dogmáticos que "explican" todo en base a normas incuestionables, siempre se corre el riesgo de frustrarse por no poder encontrar esa verdad. Al final del día, el libre pensar involucra un riesgo, pero aún así sigue siendo una actividad maravillosa que debería cultivarse mucho más. Ahora sí, continuo con la entrada.
Como dije antes, voy a entender el razonar aleatoriamente como el pensar con libertad, sin ataduras, y teniendo como limites sólo los impuestos por uno mismo. El pensar es para mi, una de las características más notables de la condición humana (sino la más notable). No solo visto como motor de grandes cambios en la humanidad, sino como actividad misma, es sencillamente notable. Dentro de nuestra cabeza se encuentra el computador más poderoso que puede haber, capaz de hacer vínculos extremadamente complejos de información, al mismo tiempo que maneja recuerdos de todo tipo y guarda las experiencias vividas para no cometer los mismos errores (idealmente).
Pienso que la función del razonamiento no está del todo valorada en el desarrollo de las personas en este país. La formación académica de los niños pequeños y los adolescentes está enfocada a que reciban y retengan gran cantidad de información: fechas, datos, teoremas,formas, métodos, etc. Y se considera "mateo" o "inteligente", a aquel niño que puede repetir todo lo que aprendió en el colegio. En ningún caso se valora o motiva a los niños que tienen pensamientos propios, que pueden tener o no que ver con la materia; no estoy diciendo que los niños que aprenden todo lo que les dicen los profesores sean tontos, sólo digo que los "otros" niños no son estimulados como se debería. Aquí se educa, en general, pensando que lo que dice el profesor en un aula es la verdad, sólo porque lo dice el profesor; en mi opinión no puede haber hecho más nefasto para la capacidad de razonar que ese, se bloquea inmediatamente cualquier duda o cuestionamiento que pueda tener el alumno. Y se termina bloqueando la posibilidad de alcanzar lo más lindo del acto mental, que es crear, crear conocimiento, cultura, arte, etc.
Voy a exagerar conscientemente a partir de eso último que escribí. El tener un sistema educacional que fomenta el no cuestionar nunca nada puede ser una causa importante de la gran cantidad de injusticias sociales que se permiten en el país. Nadie está acostumbrado a llevar la contra al status quo, y cuando alguien lo hace, es inmediatamente apaleado por la política y la prensa, incluso por el resto de la sociedad, que aún sin saberlo, han perpetuado un sistema que ya dio muestras de no funcionar.
Lo que le interesa a los gobernantes y a la gente que maneja los países (no a los políticos, me refiero a los que realmente los manejan) es el dichoso progreso, entendiendo que ellos le llaman progresar a la creación de riqueza, es en ese juego sucio donde el pensar pierde valor, porque lo que necesitan ellos son ciudadanos suficientemente instruidos como para ocupar cargos y desarrollar tareas, y lo suficientemente carentes de espíritu crítico como para preguntarse por qué hacen lo que hacen todos los días cuando salen de sus casas en las mañanas, o por qué la sociedad está como está.
En mi opinión, lo que se necesita, es un cambio de cultura, o de paradigma como se dice actualmente. Se necesita volver a creer que el pensar tiene valor por sí mismo, que no es necesario que el pensamiento esté dirigido hacía algo en particular. El sólo hecho de razonar sobre algún tema, de que cada persona tenga tiempo y valore el reflexionar sobre lo que sea, ya hace ciudadanos más conscientes, más críticos, y según yo, ese es un buen camino por el que se podría transitar hacía una mejor sociedad. Quizás nunca se logre el cambio completamente, al menos me queda la tranquilidad que cada vez hay más gente que piensa y a menor edad, ojalá el tiempo lleve a la humanidad a cuestionarse si la vida actual que vivimos es la que queremos vivir, o si sólo la estamos viviendo porque de esa forma se vivía cuando llegamos al mundo.
viernes, 3 de febrero de 2012
Huevos y Canastas 2
Y fue como dije en la entrada anterior. Más o menos un mes después soy alguien distinto, aún no sé en qué tantos sentidos, pero sí soy distinto. Después de mucho sufrir y noches dándome vueltas por haber puesto todos los huevos en la misma canasta y ver que la canasta se iba como si un río la llevara lejos mío (Y en la canasta no iban sólo huevos, sino que cuando se alejaba iba con más cosas cada vez), llegó el día de hoy, no podía ser un mejor Viernes.
La verdad que no creo en el destino, pero hoy sentí que el destino me hizo un regalo, no pude evitarlo. No creo en el destino pero sí creo en el valor que tienen los detalles en las vidas que llevamos, me gusta ponerme a pensar en las decisiones que he tomado y que me han dejado donde estoy ahora, en las cosas buenas y malas. Y también me gusta buscarle sentido a las cosas, sentido algo más allá que una simple causa y su efecto, me gusta ver el valor de los detalles.
En los últimos días aprendí que no debo volver a poner todos los huevos en la misma canasta, aprendí a darle valor a cosas que yo no creía que lo tenían (o al menos no tan grande), aprendí a ver que la soledad efectivamente es lo mejor sólo cuando sabes que no estás solo.
Lo más bonito que aprendí o en verdad que tuve que darme cuenta, es que los sueños no se dejan nunca, por ningún motivo, porque son lo que nos mueve. Si renunciamos a lo que creemos y queremos, entonces ya nada tienen sentido y es cuando se comienza a vivir por vivir, que es una de las cosas más tristes que le puede pasar a un ser humano.
Aunque el camino delante de uno sea lo más empinado del mundo, siempre hay que creer, porque los sueños son todo lo que tenemos. El derecho a soñar sólo puede ser removido por nosotros mismos, es uno de los único derechos que no nos pueden quitar y es muy triste truncarse eso tan valioso uno mismo.
Ya parece un cuento añejo lo de no escribir sobre mi en este blog, pero necesitaba un espacio para escribir hoy. La presión e incertidumbre al fin se fueron, ahora puedo estar tranquilo de nuevo, porque vuelve a depender de mi.
La tranquilidad y la paz interna son sensaciones que solo se valoran cuando se carece de ellas, ahora vuelvo a tenerlas, pero ya conociendo su valor.
Va a ser un mes muy lindo y desafiante el que viene desde ahora. =)
La verdad que no creo en el destino, pero hoy sentí que el destino me hizo un regalo, no pude evitarlo. No creo en el destino pero sí creo en el valor que tienen los detalles en las vidas que llevamos, me gusta ponerme a pensar en las decisiones que he tomado y que me han dejado donde estoy ahora, en las cosas buenas y malas. Y también me gusta buscarle sentido a las cosas, sentido algo más allá que una simple causa y su efecto, me gusta ver el valor de los detalles.
En los últimos días aprendí que no debo volver a poner todos los huevos en la misma canasta, aprendí a darle valor a cosas que yo no creía que lo tenían (o al menos no tan grande), aprendí a ver que la soledad efectivamente es lo mejor sólo cuando sabes que no estás solo.
Lo más bonito que aprendí o en verdad que tuve que darme cuenta, es que los sueños no se dejan nunca, por ningún motivo, porque son lo que nos mueve. Si renunciamos a lo que creemos y queremos, entonces ya nada tienen sentido y es cuando se comienza a vivir por vivir, que es una de las cosas más tristes que le puede pasar a un ser humano.
Aunque el camino delante de uno sea lo más empinado del mundo, siempre hay que creer, porque los sueños son todo lo que tenemos. El derecho a soñar sólo puede ser removido por nosotros mismos, es uno de los único derechos que no nos pueden quitar y es muy triste truncarse eso tan valioso uno mismo.
Ya parece un cuento añejo lo de no escribir sobre mi en este blog, pero necesitaba un espacio para escribir hoy. La presión e incertidumbre al fin se fueron, ahora puedo estar tranquilo de nuevo, porque vuelve a depender de mi.
La tranquilidad y la paz interna son sensaciones que solo se valoran cuando se carece de ellas, ahora vuelvo a tenerlas, pero ya conociendo su valor.
Va a ser un mes muy lindo y desafiante el que viene desde ahora. =)
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