Manotea el vacío para encontrar el interruptor de la lámpara en la mesita de luz, como que va moldeando el espacio mientras tantea torpemente la nada. Finalmente encuentra la lámpara, baja por el cuello y hace clik en el botón. Se hizo la luz. Siguiente paso: situarse en el tiempo, lo hace mirando el teléfono, 5am.
Pensaba que ya lo había superado pero no, despierta agitado como tantas veces el último año, pulso acelerado, sudoroso, angustiado, sintiéndose rodeado de entes que no logra racionalizar ni tampoco ver. La situación es tan desgastante que espera deseoso que sean las 7 para levantarse al trabajo y descansar...sí, aunque suene ridículo, ahí descansa.
"¿Hasta cuándo la puta madre?"
"¿Será que el descanso eterno es el único descanso?"
Siempre quiso vivir tipo músico de rock antiguo, bien a la mierda, bien desgastado, bien estropajo...al parecer está logrando sus objetivos de la forma menos glamorosa posible.
Va a terminar queriendo esas visiones, es la única forma de sobrellevarlo parece, al menos no está sólo con él mismo. Eso sí sería terrible.
jueves, 27 de octubre de 2016
domingo, 3 de abril de 2016
Feliz
Qué ganas de estar contento, de no darme cuenta de nada, de hacer como si todo fluyera. Maldita sea la capacidad de cuestionar, de analizar, de ver, de ser...maldita sea porque no nos deja vivir, al tenernos al tanto de que no vivimos.
¿Por qué sencillamente un día no se nos apaga la conciencia?. Así todo sería más fácil, la vida simplemente transcurriría, no habría opción de darnos cuenta del daño que nos han hecho, del que nos hacemos nosotros mismos, del que le hacemos a los demás.
¿Cómo seguir adelante?. Seguir haciéndose el estúpido ya no es una opción, la sensación de desamparo es demasiado intensa, hay que necesariamente cambiar el rumbo, pero cómo hacerlo no es claro, de hecho es claro que en este momento es imposible.
Vivir por vivir, ese es el problema ahora, la vida debe ser vivida y no solo transitada. Más de 20 años a la mierda, al "divino botón" como se dice al otro lado del cerro. Más de 20 años siempre pensando que el próximo año sí que empiezo a hacer lo que quiero, el próximo año sí que voy al gimnasio, el próximo año sí que me tomo el estudio con calma, el próximo año sí que leo todos los libros que me gustan, el próximo año sí que me dedico a ser feliz.
El problema es que nunca llega el dichoso próximo año, y mientras lo sigo esperando, se me va carcomiendo el alma y el espíritu con la mierda en la que me veo sumergido por mi propia poca determinación a buscar la felicidad.
Al final capaz que lo que me molesta es ser un cobarde, es ser incapaz de vivir mi vida en lugar de vivir la proyección de mi vida sobre el espacio de lo tradicional. Quiero gritar, mandar todo al carajo, a todos, llorar, reírme, emborracharme, sentir, emocionarme. Como no puedo hacerlo porque no quiero poder, la conciencia me mata. No es la conciencia de todo lo que me afecta, sino que la conciencia de que no hago nada por afrontar todo lo que me afecta.
Me considero inteligente, no mucho pero sí algo, y desde este punto de vista no entiendo cómo hicieron los tipos realmente brillantes de la historia para no suicidarse. Cómo lograron calmar su sed de cambio, cómo dominaron su espíritu. Me encantaría conversar con algunos para pedirle consejo, que me aconsejen cómo volver a ser feliz y sensible.
Por ahora me voy a quedar en divagaciones, como siempre. Pero me prometo a mí mismo, y a las almas en pena que hayan llegado a leer esta línea, que todo va a cambiar...ya no aguanto más, o me voy yo o se van ellos, pero así no podemos seguir, mis miedos y yo vamos a dejar de transitar el mismo camino. Voy a ser valiente, determinado, o estúpido, pero algo seré, algo haré para salir de aquí.
¿Por qué sencillamente un día no se nos apaga la conciencia?. Así todo sería más fácil, la vida simplemente transcurriría, no habría opción de darnos cuenta del daño que nos han hecho, del que nos hacemos nosotros mismos, del que le hacemos a los demás.
¿Cómo seguir adelante?. Seguir haciéndose el estúpido ya no es una opción, la sensación de desamparo es demasiado intensa, hay que necesariamente cambiar el rumbo, pero cómo hacerlo no es claro, de hecho es claro que en este momento es imposible.
Vivir por vivir, ese es el problema ahora, la vida debe ser vivida y no solo transitada. Más de 20 años a la mierda, al "divino botón" como se dice al otro lado del cerro. Más de 20 años siempre pensando que el próximo año sí que empiezo a hacer lo que quiero, el próximo año sí que voy al gimnasio, el próximo año sí que me tomo el estudio con calma, el próximo año sí que leo todos los libros que me gustan, el próximo año sí que me dedico a ser feliz.
El problema es que nunca llega el dichoso próximo año, y mientras lo sigo esperando, se me va carcomiendo el alma y el espíritu con la mierda en la que me veo sumergido por mi propia poca determinación a buscar la felicidad.
Al final capaz que lo que me molesta es ser un cobarde, es ser incapaz de vivir mi vida en lugar de vivir la proyección de mi vida sobre el espacio de lo tradicional. Quiero gritar, mandar todo al carajo, a todos, llorar, reírme, emborracharme, sentir, emocionarme. Como no puedo hacerlo porque no quiero poder, la conciencia me mata. No es la conciencia de todo lo que me afecta, sino que la conciencia de que no hago nada por afrontar todo lo que me afecta.
Me considero inteligente, no mucho pero sí algo, y desde este punto de vista no entiendo cómo hicieron los tipos realmente brillantes de la historia para no suicidarse. Cómo lograron calmar su sed de cambio, cómo dominaron su espíritu. Me encantaría conversar con algunos para pedirle consejo, que me aconsejen cómo volver a ser feliz y sensible.
Por ahora me voy a quedar en divagaciones, como siempre. Pero me prometo a mí mismo, y a las almas en pena que hayan llegado a leer esta línea, que todo va a cambiar...ya no aguanto más, o me voy yo o se van ellos, pero así no podemos seguir, mis miedos y yo vamos a dejar de transitar el mismo camino. Voy a ser valiente, determinado, o estúpido, pero algo seré, algo haré para salir de aquí.
sábado, 26 de diciembre de 2015
El Éxito
¿Cómo entendemos el concepto de éxito?. Un buen primer approach es mirar en el diccionario de la RAE cuál es la definición forma de la palabra.
1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.
2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.
3. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto.
1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.
2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo.
3. m. p. us. Fin o terminación de un negocio o asunto.
Eso por un lado, pero por otro, creo que el éxito se entiende de forma distinta en la sociedad. La impresión que me da, es que se piensa el éxito como un estado al cual se puede aspirar, y en el que se puede estar de forma permanente. Se habla de "personas exitosas" como aquellas que ostentan una buena posición social (usualmente determinada ridículamente por las riquezas que poseen), o aquellas que han conseguido triunfar algunas veces en la vida.
Creo que el éxito comprendido así no existe. A pesar de solo haber vivido un cuarto de siglo (es de cierta forma reconfortante decir "solo un cuarto de siglo"), y no tener la experiencia que la vejez entrega, creo que en la vida se pierde mucho más de lo que se gana, por lo que mal podríamos hablar de "ser" exitosos. Más que un estado al que se pueda llegar, el éxito ocurre en ciertos aspectos y momentos puntuales de la existencia.
Esto último le da una nueva dimensión al análisis, ya que el ser humano es un ente complejo, con múltiples capas, facetas, áreas de desarrollo. Luego, encasillarlo como exitoso o fracasado, por el solo hecho de conseguir - o no - ciertos objetivos en algunas aristas particulares de su desarrollo parece, al menos, insensato.
La definición que provee la RAE creo que tiene más sentido, ya que las tres acepciones exhiben al éxito como un hecho puntual, una culminación de un proceso o algo más complejo, y no como un estado permanente al que se puede anhelar.
La idea de escribir un breve comentario sobre este tema nació por lo nefasto que encuentro el concepto o la idea de ser un "tipo exitoso", nunca he entendido qué significa eso, a qué apunta, qué se pretende con eso. Mucho más valorable es tratar de ser un tipo feliz, creo yo. Si los caminos de la vida (perdón Vicentico) lo llevan a uno a alcanzar resultados deseados, es un detalle del proceso. Lo que debe quedar es el proceso, el camino, ser consistente con lo que uno cree correcto, etc.
Me gustaría ahondar más en este tema, lo voy a dejar anotado en mi libreta de cosas por hacer, que aun es una libreta imaginaría dado que el calor y la modorra no me permiten salir a comprar una real.
Pascua Feliz.
Creo que el éxito comprendido así no existe. A pesar de solo haber vivido un cuarto de siglo (es de cierta forma reconfortante decir "solo un cuarto de siglo"), y no tener la experiencia que la vejez entrega, creo que en la vida se pierde mucho más de lo que se gana, por lo que mal podríamos hablar de "ser" exitosos. Más que un estado al que se pueda llegar, el éxito ocurre en ciertos aspectos y momentos puntuales de la existencia.
Esto último le da una nueva dimensión al análisis, ya que el ser humano es un ente complejo, con múltiples capas, facetas, áreas de desarrollo. Luego, encasillarlo como exitoso o fracasado, por el solo hecho de conseguir - o no - ciertos objetivos en algunas aristas particulares de su desarrollo parece, al menos, insensato.
La definición que provee la RAE creo que tiene más sentido, ya que las tres acepciones exhiben al éxito como un hecho puntual, una culminación de un proceso o algo más complejo, y no como un estado permanente al que se puede anhelar.
La idea de escribir un breve comentario sobre este tema nació por lo nefasto que encuentro el concepto o la idea de ser un "tipo exitoso", nunca he entendido qué significa eso, a qué apunta, qué se pretende con eso. Mucho más valorable es tratar de ser un tipo feliz, creo yo. Si los caminos de la vida (perdón Vicentico) lo llevan a uno a alcanzar resultados deseados, es un detalle del proceso. Lo que debe quedar es el proceso, el camino, ser consistente con lo que uno cree correcto, etc.
Me gustaría ahondar más en este tema, lo voy a dejar anotado en mi libreta de cosas por hacer, que aun es una libreta imaginaría dado que el calor y la modorra no me permiten salir a comprar una real.
Pascua Feliz.
sábado, 21 de noviembre de 2015
Que difícil ser feliz
No se parece en nada a la sensación que esperaba. La verdad me siento vacío, desorientado, perdido...triste creo que es la buena palabra. "Buena" en un sentido muy "malo" por supuestamente.
Esperaba estar feliz, pleno, lleno de alegría por la meta cumplida; pero no. Ocurrió algo distinto. Efectivamente me saqué de encima una preocupación enorme y por un largo rato estuve contento (no pletórico pero contento). Lamentablemente aquella liberación intelectual le dejó espacio a la mente para que volviera a pensar, después del letargo provocado por el trabajo y estrés, despiadados come-neuronas y sueños.
Ahora volvieron las angustias de antes -algunas de ellas muy a mi pesar- porque pensé que eran temas cerrados. Mi mente, que yo creía tan poderosa, no es capaz de regir mis sentimientos, en ningún sentido...y todo vuelve, los miedos de no vivir como yo quiero.
La imagen ahí presente cada día es la que me come el espíritu. La imagen de lo que podría ser y no soy, de las decisiones que podría tomar y no tomo, de los huevos que podría tener y no tengo, del ser humano que me gustaría ser y nunca seré..por cagón. Dicen que una virtud del ser humano es que cambia con el tiempo, eso lo hace especial de cierta forma. Me gustaría a mi ser humano en ese sentido, y cambiar y volar y vivir.
No me acuerdo si lo dije aquí antes o lo pensé solamente, pero qué fácil debe ser el ser feliz cuando no se piensa en nada.
Esperaba estar feliz, pleno, lleno de alegría por la meta cumplida; pero no. Ocurrió algo distinto. Efectivamente me saqué de encima una preocupación enorme y por un largo rato estuve contento (no pletórico pero contento). Lamentablemente aquella liberación intelectual le dejó espacio a la mente para que volviera a pensar, después del letargo provocado por el trabajo y estrés, despiadados come-neuronas y sueños.
Ahora volvieron las angustias de antes -algunas de ellas muy a mi pesar- porque pensé que eran temas cerrados. Mi mente, que yo creía tan poderosa, no es capaz de regir mis sentimientos, en ningún sentido...y todo vuelve, los miedos de no vivir como yo quiero.
La imagen ahí presente cada día es la que me come el espíritu. La imagen de lo que podría ser y no soy, de las decisiones que podría tomar y no tomo, de los huevos que podría tener y no tengo, del ser humano que me gustaría ser y nunca seré..por cagón. Dicen que una virtud del ser humano es que cambia con el tiempo, eso lo hace especial de cierta forma. Me gustaría a mi ser humano en ese sentido, y cambiar y volar y vivir.
No me acuerdo si lo dije aquí antes o lo pensé solamente, pero qué fácil debe ser el ser feliz cuando no se piensa en nada.
sábado, 4 de abril de 2015
Los ojos
Los ojos, ventana del alma. Se pregunta ahora si esa frase la inventó o la escuchó/leyó por ahí. Seguramente debe ser de alguien más ya que nunca se le ocurre nada bueno, y en este momento esa frase le parece muy buena.
Toda la vida siempre luchó por lograr lo que al final todo el mundo quiere, poder expresarse genuinamente. Como todo el resto de sus planes, fracasó. Quiso escribir, hacer música, pintar, jugar fútbol...y así un largo etcétera. Nunca le resultó nada así que se fue por el camino clásico de quien pasa por el mundo sin dejar huella: se metió a estudiar una carrera estándar a la universidad, la terminó y empezó a trabajar en algo que no le interesaba en lo más mínimo ni le llenaba el espíritu de ninguna forma.
Así se le fueron varios años, compartió con amigos que no quería, se casó con una mujer que no amaba y tuvo hijos que no quiso. Siempre anhelando poder un día despertar con la suficiente valentía para mandar todo a la mierda y comenzar a vivir. Siempre armando fría y calculadamente su plan para salir del mundo común y corriente, y "hacer algo". Siempre imaginándose como un escritor, un bohemio, un músico, un ser vivo al fin de cuentas.
Intentos tuvo, no se crean que nuestro héroe nunca juntó el valor necesario. Trató de escribir una novela, agarró un vuelo impresionante al principio, se desgarró la creatividad del alma y llegó al no despreciable número de 10 páginas escritas...ahí se bloqueó y no siguió más. Lejos de desanimarse por esa experiencia fallida, pensó que quizás era mejor partir poniéndose metas más modestas pero igualmente desafiantes: "Partamos por escribir cuentos" se dijo. Mismo resultado a distinta escala.
Una semana atrás tomó la decisión, ya sabía qué era lo único que podía hacer en su vida para sentirse valiente o decidido. Pasó los días planeando bien todo y finalmente llegado el momento lo hizo, saltó directo a las vías.
Ahora mientras mira desde arriba como la gente se acerca a ese cuerpo inerte, piensa lo curioso de sentir que por fin pudo expresarse, gritar, decidirse, hacer algo. Logró...no, mejor dicho aun logra mientras la gente se reúne, expresar algo, a pesar de tener los ojos cerrados. Siempre pensó que los ojos eran la forma más pura de expresión, ahora se da cuenta que no, no los necesitaba.
Toda la vida siempre luchó por lograr lo que al final todo el mundo quiere, poder expresarse genuinamente. Como todo el resto de sus planes, fracasó. Quiso escribir, hacer música, pintar, jugar fútbol...y así un largo etcétera. Nunca le resultó nada así que se fue por el camino clásico de quien pasa por el mundo sin dejar huella: se metió a estudiar una carrera estándar a la universidad, la terminó y empezó a trabajar en algo que no le interesaba en lo más mínimo ni le llenaba el espíritu de ninguna forma.
Así se le fueron varios años, compartió con amigos que no quería, se casó con una mujer que no amaba y tuvo hijos que no quiso. Siempre anhelando poder un día despertar con la suficiente valentía para mandar todo a la mierda y comenzar a vivir. Siempre armando fría y calculadamente su plan para salir del mundo común y corriente, y "hacer algo". Siempre imaginándose como un escritor, un bohemio, un músico, un ser vivo al fin de cuentas.
Intentos tuvo, no se crean que nuestro héroe nunca juntó el valor necesario. Trató de escribir una novela, agarró un vuelo impresionante al principio, se desgarró la creatividad del alma y llegó al no despreciable número de 10 páginas escritas...ahí se bloqueó y no siguió más. Lejos de desanimarse por esa experiencia fallida, pensó que quizás era mejor partir poniéndose metas más modestas pero igualmente desafiantes: "Partamos por escribir cuentos" se dijo. Mismo resultado a distinta escala.
Una semana atrás tomó la decisión, ya sabía qué era lo único que podía hacer en su vida para sentirse valiente o decidido. Pasó los días planeando bien todo y finalmente llegado el momento lo hizo, saltó directo a las vías.
Ahora mientras mira desde arriba como la gente se acerca a ese cuerpo inerte, piensa lo curioso de sentir que por fin pudo expresarse, gritar, decidirse, hacer algo. Logró...no, mejor dicho aun logra mientras la gente se reúne, expresar algo, a pesar de tener los ojos cerrados. Siempre pensó que los ojos eran la forma más pura de expresión, ahora se da cuenta que no, no los necesitaba.
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