viernes, 27 de julio de 2012

Razonamientos Aleatorios

Ha pasado bastante tiempo desde que escribí por última vez. Las aguas desde las que escribo ciertamente tienen más calma ahora, más tranquilidad para pensar, para reflexionar y además, para escribir.


La entrada se llama como el blog porque hoy, después de haber asistido a una charla sobre movimientos sociales donde participó un hombre muy inteligente, me dí cuenta que nunca había dedicado una entrada al acto mismo de pensar, al razonar aleatoriamente, o libremente como prefiero llamarlo hoy. Este hombre que estaba en la charla, una persona vinculada al mundo de la educación y la filosofía, describía justamente a la filosofía, como la rebeldía del pensamiento, y esa frase me inspiró para escribir hoy, voy a escribir sobre la rebeldía de pensar.


Antes de seguir, voy a reflexionar un momento sobre la frase con que la el hombre que describí antes se refirió a la filosofìa. Puedo decir que concuerdo plenamente, el acto de pensar libremente sí es un acto de rebeldía, y siempre ha tenido costos asociados, quizás antes eran costos más graves que ahora, pero siempre ha tenido contras. En la Edad Media o durante la inquisición el pensar libremente podía ser un motivo para terminar en la hoguera, por ejemplo. Y un costo que ha tenido y tendrá siempre, es que el buscar la verdad a través del pensamiento libre y sin ceñirse a sistemas dogmáticos que "explican" todo en base a normas incuestionables, siempre se corre el riesgo de frustrarse por no poder encontrar esa verdad. Al final del día, el libre pensar involucra un riesgo, pero aún así sigue siendo una actividad maravillosa que debería cultivarse mucho más. Ahora sí, continuo con la entrada.


Como dije antes, voy a entender el razonar aleatoriamente como el pensar con libertad, sin ataduras, y teniendo como limites sólo los impuestos por uno mismo. El pensar es para mi, una de las características más notables de la condición humana (sino la más notable). No solo visto como motor de grandes cambios en la humanidad, sino como actividad misma, es sencillamente notable. Dentro de nuestra cabeza se encuentra el computador más poderoso que puede haber, capaz de hacer vínculos extremadamente complejos de información, al mismo tiempo que maneja recuerdos de todo tipo y guarda las experiencias vividas para no cometer los mismos errores (idealmente).



Pienso que la función del razonamiento no está del todo valorada en el desarrollo de las personas en este país. La formación académica de los niños pequeños y los adolescentes está enfocada a que reciban y retengan gran cantidad de información: fechas, datos, teoremas,formas, métodos, etc. Y se considera "mateo" o "inteligente", a aquel niño que puede repetir todo lo que aprendió en el colegio. En ningún caso se valora o motiva a los niños que tienen pensamientos propios, que pueden tener o no que ver con la materia; no estoy diciendo que los niños que aprenden todo lo que les dicen los profesores sean tontos, sólo digo que los "otros" niños no son estimulados como se debería. Aquí se educa, en general, pensando que lo que dice el profesor en un aula es la verdad, sólo porque lo dice el profesor; en mi opinión no puede haber hecho más nefasto para la capacidad de razonar que ese, se bloquea inmediatamente cualquier duda o cuestionamiento que pueda tener el alumno. Y se termina bloqueando la posibilidad de alcanzar lo más lindo del acto mental, que es crear, crear conocimiento, cultura, arte, etc.

Voy a exagerar conscientemente a partir de eso último que escribí. El tener un sistema educacional que fomenta el no cuestionar nunca nada puede ser una causa importante de la gran cantidad de injusticias sociales que se permiten en el país. Nadie está acostumbrado a llevar la contra al status quo, y cuando alguien lo hace, es inmediatamente apaleado por la política y la prensa, incluso por el resto de la sociedad, que aún sin saberlo, han perpetuado un sistema que ya dio muestras de no funcionar.



Lo que le interesa a los gobernantes y a la gente que maneja los países (no a los políticos, me refiero a los que realmente los manejan) es el dichoso progreso, entendiendo que ellos le llaman progresar a la creación de riqueza, es en ese juego sucio donde el pensar pierde valor, porque lo que necesitan ellos son ciudadanos suficientemente instruidos como para ocupar cargos y desarrollar tareas, y lo suficientemente carentes de espíritu crítico como para preguntarse por qué hacen lo que hacen todos los días cuando salen de sus casas en las mañanas, o por qué la sociedad está como está.




En mi opinión, lo que se necesita, es un cambio de cultura, o de paradigma como se dice actualmente. Se necesita volver a creer que el pensar tiene valor por sí mismo, que no es necesario que el pensamiento esté dirigido hacía algo en particular. El sólo hecho de razonar sobre algún tema, de que cada persona tenga tiempo y valore el reflexionar sobre lo que sea, ya hace ciudadanos más conscientes, más críticos, y según yo, ese es un buen camino por el que se podría transitar hacía una mejor sociedad. Quizás nunca se logre el cambio completamente, al menos me queda la tranquilidad que cada vez hay más gente que piensa y a menor edad, ojalá el tiempo lleve a la humanidad a cuestionarse si la vida actual que vivimos es la que queremos vivir, o si sólo la estamos viviendo porque de esa forma se vivía cuando llegamos al mundo.





viernes, 3 de febrero de 2012

Huevos y Canastas 2

Y fue como dije en la entrada anterior. Más o menos un mes después soy alguien distinto, aún no sé en qué tantos sentidos, pero sí soy distinto. Después de mucho sufrir y noches dándome vueltas por haber puesto todos los huevos en la misma canasta y ver que la canasta se iba como si un río la llevara lejos mío (Y en la canasta no iban sólo huevos, sino que cuando se alejaba iba con más cosas cada vez), llegó el día de hoy, no podía ser un mejor Viernes.
La verdad que no creo en el destino, pero hoy sentí que el destino me hizo un regalo, no pude evitarlo. No creo en el destino pero sí creo en el valor que tienen los detalles en las vidas que llevamos, me gusta ponerme a pensar en las decisiones que he tomado y que me han dejado donde estoy ahora, en las cosas buenas y malas. Y también me gusta buscarle sentido a las cosas, sentido algo más allá que una simple causa y su efecto, me gusta ver el valor de los detalles.


En los últimos días aprendí que no debo volver a poner todos los huevos en la misma canasta, aprendí a darle valor a cosas que yo no creía que lo tenían (o al menos no tan grande), aprendí a ver que la soledad efectivamente es lo mejor sólo cuando sabes que no estás solo.


Lo más bonito que aprendí o en verdad que tuve que darme cuenta, es que los sueños no se dejan nunca, por ningún motivo, porque son lo que nos mueve. Si renunciamos a lo que creemos y queremos, entonces ya nada tienen sentido y es cuando se comienza a vivir por vivir, que es una de las cosas más tristes que le puede pasar a un ser humano.
Aunque el camino delante de uno sea lo más empinado del mundo, siempre hay que creer, porque los sueños son todo lo que tenemos. El derecho a soñar sólo puede ser removido por nosotros mismos, es uno de los único derechos que no nos pueden quitar y es muy triste truncarse eso tan valioso uno mismo. 


Ya parece un cuento añejo lo de no escribir sobre mi en este blog, pero necesitaba un espacio para escribir hoy. La presión e incertidumbre al fin se fueron, ahora puedo estar tranquilo de nuevo, porque vuelve a depender de mi.
La tranquilidad y la paz interna son sensaciones que solo se valoran cuando se carece de ellas, ahora vuelvo a tenerlas, pero ya conociendo su valor.


Va a ser un mes muy lindo y desafiante el que viene desde ahora. =)

domingo, 8 de enero de 2012

Huevo y Canastas

Ha pasado harta agua bajo el puente desde la última vez que escribí. Las motivaciones ahora son totalmente diferentes, peores quizás, lo que es seguro es que la situación personal es distinta, y en consecuencia aquello que se escribe con mis manos de seguro que será diferente. Pero este blog no es una vía de desahogo personal ( al menos no explícitamente) así que no abordaré nada de mi situación, sólo la usaré para inspirarme.


¿Qué pasa cuando uno ya puso todos los huevos en la misma canasta?. Si uno gana, entonces todo es perfecto, pero ¿y si no?. Cuando las cosas que uno persigue son más que la suma de sus partes todo se vuelve peor, supongo. Es una actitud irracional poner todas las fichas al mismo número, pero a veces simplemente pasa y uno se da cuenta que la situación es así cuando el desenlace está cerca de llegar. Ponerse en todos los casos posibles parece ser una forma razonable de no sentir un golpe demasiado duro; el problema de hacer esto es que, eventualmente podría requerir una reflexión profunda y en tal reflexión se podrían cuestionar las reales posibilidades de lograr el éxito, lo que podría reducir aun más las chances.


Otra forma de abordar el tema es pensar que quizás nunca están todos los huevos en la misma canasta. Es difícil que una persona ponga todo lo que importa en un sólo ámbito de su vida, de hecho suena a que es imposible si uno no se pone en casos extremos. El punto es que a veces el ámbito complicado de la vida es el más importante, o el que uno cree más importante. El peligro de todo esto es que sentir que uno va a perder algo que le importa podría enceguecer todo el panorama, nublar lo demás y desde ahí todo se vuelve caótico. El lado bueno es que, si uno logra apreciar el resto de las cosas, o encontrar valor en el resto de los ámbitos de la vida entonces no se sufriría un golpe tan fuerte, y en el caso de lograr el éxito se sería una persona más integral supongo.

O sea, valorar todo lo que uno tiene sin darle extrema importancia a nada en particular parece ser una buena estrategia, que será positiva en cualquier caso.


El lado más negativo, en mi opinión, de ponerse a apreciar el resto de las cosas de la vida cuando uno se está jugando el éxito en algo, es que me suena a ponerse el parche antes de la herida, a confirmar que uno tiene las de perder. Y además, el dar atención a otras cosas en los momentos clave podría "evitar" que uno moje la camiseta como se debe por lo que se está jugando.



Voy a retomar algo que dije más arriba. Cuando uno está luchando por algo que es más que la suma de cada una de las cosas que lo compone todo es peor/mejor. Ese es mi caso en particular (hasta aquí llegó lo de no hablar de mi), en menos de un mes voy a ser alguien completamente distinto, sea lo que sea que pase.
No sé si eso sea bueno o malo, de las cosas que uno logra se alegra y de las que no, bueno algo se aprende siempre, o eso dicen para que uno no se sienta tan mal. El punto es que ya puse todos los huevos en la misma canasta, y cuando digo todos me refiero a todos los que me importan, no tienen que ver con un sólo ámbito de mi vida, son varias importantes cosas en juego. En un mes el mundo va a ser otro para mi, y al menos desde aquí, se ve que las opciones son blanco y negro...y no más, quizás puede haber un gris, pero no lo veo claro, en cualquier caso el gris en el que pienso es malo, porque es un blanco deprimido.
Hasta aquí nunca fracasé en algo que me haya propuesto (lo que no quiere decir que no haya fracasado), nunca me cuestioné el poner toda mi fuerza e interés en un sólo aspecto del ser humano, y si escribo esto es porque siento que quizás sí haya una primera vez para todo, por mi que no fuera así.


Mi opinión con respecto a este tema es extremista (lo dejo claro si es que ya no se nota), si uno ya minimizó su vida a  dos o tres aspectos y alguno de ellos corre peligro de fracasar entonces toda la energía debe ir hacía ahí, todas las fuerzas y los sacrificios son válidos, en tal caso el fin justifica TODOS los medios.


A pesar de que me dejé llevar completamente, pienso que el tema es interesante, yo lo usé como excusa para descargarme en este momento pero no es justo que quede sólo en eso, quizás en algún punto en el futuro lo retome, por ahora, al igual que con la entrada que marcó el comienzo de los cambios en mi vida, quiero que esto sea considerado un matiz, un recuerdo de cómo era el mundo visto por mi días antes de un día muy importante.



viernes, 19 de agosto de 2011

El futuro no es ninguno, de los prometidos en los 12 Juegos.

Tal como la entrada anterior, usé una canción para darle título a la entrada, pero no es cualquier canción, es el himno que representa todo lo malo del sistema educacional chileno, El Baile de los que sobranCreo que el tema que trataré no necesita mayor introducción, voy a hablar sobre el conflicto educacional, no desde una perspectiva técnica, para ello me parece que hay mejor material y argumentos que los que yo podría exponer aquí, para muestra el siguiente link a 10 columnas de Fernando Atria sobre mitos comunes en la educación: 10 Lugares comunes sobre la educación chilena.
Voy a abordar esta entrada desde una perspectiva casi totalmente sentimental, quizás no aparezca ningún argumento técnico pero no me importa (ya habrá tiempo en otra entrada para eso), el tema exige ser pasional tanto como técnico y racional.

Para comenzar un breve y obvio diagnostico de la educación chilena. Tenemos un sistema que excluye, casi inexorablemente, a los más pobres y a los más desfavorecidos, que los deja pateando piedras como dicen Los Prisioneros y parece que no nos importa en absoluto. Estudiar en la educación pública básica y media es casi condenarse a no ser que se estudie en un liceo emblemático o algunos otros casos especiales. La educación es la base sobre la que se construyen los pueblos y las sociedades, ningún país que aspire a ser considerado desarrollado puede tener un sistema educacional tan efectivo para segregar clases sociales y destruir futuros como el chileno.
No puede ser aceptable que cuando un estudiante que viene de una familia pobre logra entrar a la universidad sea considerado una sorpresa suficiente como para hacer un reportaje televisivo, simplemente no es concebible. Debería darnos vergüenza que este hecho constituya una hazaña dado que esto es justamente lo que se espera de la educación. La educación DEBE ser el motor para aspirar a una mejor calidad de vida y una mejor sociedad. La educación debe ser la forma de darle un poco de justicia y devolverle la mano al niño que nació en un entorno que no eligió, debe constituir al menos una herramienta para quebrar el destino que le fue impuesto antes de nacer.
 El sistema chileno hace justamente lo contrario. Los municipios más pobres y con mayores problemas sociales como delincuencia o drogadicción tienen peor educación pública dado que son estas mismas municipalidades sin recursos las que deben sostener sus colegios. Entonces para la gente más necesitada y con mayores carencias tenemos disponible la peor educación, y ni hablar de ir a un colegio privado, ni siquiera se tiene opción, un niño que nació pobre está casi condenado a tener mala educación básica . Desde ahí el asunto ya se puso jodido, mala educación básica implica no poder acceder a una buena educación media dado que los mecanismos de selección de los buenos liceos se basan en el conocimiento adquirido antes.
Esta rápida y obvia radiografía de nuestra educación ya debería bastar para tener hordas de gente de cabeza tratando de solucionar el problema, pero parece que los políticos y gobernantes no lo creen así, hay cosas más importantes para ellos. El estado debe velar por el bien de sus ciudadanos y no al revés.

En un país que genera tan bien riqueza y que la distribuye tan mal como Chile se necesita tener un sistema tributario que trate de empatar la cancha al menos en educación, que los más ricos puedan ayudar a emparejar la situación con un poco de solidaridad tributaria. En este país tenemos gente con ingresos comparables a los de Noruega y otros comparables a los de Uganda, el promedio nos deja un número suficientemente bueno para creernos los jaguares de Sudamérica pero claramente estamos lejos de serlo. Nadie está pidiendo que con el dinero de los ricos le demos casa y auto a los más pobres o que expropiemos sus terrenos, sólo se pide que los más adinerados puedan poner un poco más para darle la herramienta básica para surgir a los más necesitados, la educación de calidad.

Es imperioso que el Estado, y no las municipalidades, sea quien se haga cargo de la educación básica y media. Para asegurar una distribución justa y equitativa de recursos a cada establecimiento y en consecuencia a cada alumno. Otro punto importante es terminar con el "fin de lucro" en los colegios, no puede ser que existan establecimientos que sólo permitan correr el agua de los baños dos veces al día para abaratar costos y así tener mayores utilidades. No puede ser que al final del año un colegio con grandes utilidades piense que lo hizo bien independiente de la calidad de educación que entregó. Que no haya fines de lucro no quiere decir que alguien que ponga un colegio deba hacerlo por nada, es justo que reciba una retribución pues está haciendo un bien a la sociedad, el punto que es que no debe ser su ideal el forrarse de dinero haciéndolo.

El caso de la educación superior constituye un negociado inaceptable con los recursos de todos los chilenos. Tenemos un montón de universidades privadas con fines de lucro (aunque la ley no lo permite, pero a quien le importa la ley) que le venden humo a miles de jóvenes, les prometen que entrando en sus aulas accederán a una vida maravillosa y que el camino universitario es el camino al éxito, Falso!. Estas paupérrimas "universidades" invierten millones en publicidad para atraer a la gente con menos percepción de calidad, que es justamente la gente más pobre, la que tuvo que lidiar con una calidad aberrante de educación básica y media. La idea es que lleguen alumnos beneficiados con créditos o becas (así entra dinero a la universidad), darles en bandeja 2 o 3 años de carrera para entusiasmarlos y que paguen su matrícula, y luego "rajarlos" y echarlos a la calle (este proceso se podría incluso ver acelerado si el estudiante no tiene crédito y no puede pagar por su cuenta). El alumno queda con la deuda por el crédito pero a la universidad no le interesa pues ya recibió su pagó y vendrán nuevos estudiantes en el futuro. Un ejemplo característico de esto es la Universidad de Phoenix en EEUU con un 9% de titulación.
Una "universidad" (da urticaria tener que llamar así a instituciones de esa calaña) con fines de lucro NO puede recibir aportes fiscales de ningún tipo. En Chile se debe comenzar por fiscalizar y enjuiciar a los delincuentes que han infringido la ley y luego acabar con el lucro para siempre en la educación. Gracias al rentable negocio de la enseñanza tenemos hordas de instituciones que venden humo, juegan con los sueños de la gente y los dejan endeudados y sin el ansiado título universitario que les daría el acceso el paraíso, es simplemente inaceptable. 

En mi opinión la educación pública debe ser gratuita, el gran argumento de los políticos es que esto es inviable económicamente y que es una "locura" o una "utopía". No he hecho la matemática pero pienso que con una reforma tributaria (y con la obvia fiscalización para que no se evadan impuestos) que obligue a los más ricos y a las empresas a poner más que los más pobres, además de establecer un impuesto real a las mineras extranjeras del cobre, se puede alcanzar el ansiado sueño de educación fiscal gratuita y de calidad, o al menos digna y que no sean 12 años de juegos, como dicen Los Prisioneros.

Este es el momento en que se ha estado más cerca de cambiar el sistema educacional, puede ser que se pierda un año académico, pero quizás gracias a eso hacemos que mucha más gente no desperdicie 12 o más en un sistema educacional que no le servirá de nada. No sirven más medidas para mejorar el sistema actual. Lo que tenemos ahora es un edificio con los cimientos mal hechos, por mucho que parchemos o pintemos las murallas, el edificio tarde o temprano caerá. Lo peor es que es casi una certeza, pero aún así parece que a muchos no les importa. Puede ser que seamos la generación de las utopías o un montón de inútiles subversivos, quizás es sólo el impulso de los jóvenes, pero lo que es innegable es el sentimiento de que la educación debe ser un derecho para toda la población, nadie debe quedar excluido de poder educarse dignamente por el sólo hecho de tener una determinada condición social. Para lograr esto es necesario reformar el sistema chileno desde las bases, no importa cuanto tiempo tome, hay que empezar en algún momento y por qué no ahora.

Adelante todos nosotros, los estudiantes chilenos, adelante por un futuro mejor y por un sistema educacional que no deje compatriotas pateando piedras y sin el futuro prometido en los 12 años de juegos, que no los deje bailando el baile de los que sobran.

"Y para qué?...para terminar bailando y pateando piedras..." 








domingo, 7 de agosto de 2011

"Where everything was as fresh as the bright blue sky"

Hace mucho tiempo que no escribía en el blog, a pesar de estar en paro indefinido en la facultad por el conflicto estudiantil y tener tiempo libre a causa de eso, he estado un poco flojo. Por alguna razón hoy fue un día particularmente nostálgico (en verdad ayer, pues ya son más de las 12 de la noche), le busqué justificación pero no la encontré, puede ser por eso o por la casualidad cósmica que escuché esa gran canción de los guns`n roses que me ayudó a darle título a esta entrada. Me motivé a escribir del pasado, no del histórico ni cultural, sino del propio, la idea es ver si ese dicho "todo tiempo pasado fue mejor" es tan cierto. Hasta este momento no lo comparto, quizás al terminar la entrada cambie de opinión.

Dado que el presente es "instantáneo", o sea que lo único presente es la milésima de segundo actual (ahora ya es pasado =(  ), podemos dividir todo en pasado y futuro, ya que el presente propiamente tal no es cuantificable, no lo suficiente para analizarlo. 
A partir de todo esto se me ocurre una primera dimensión de análisis del asunto, la inconsciente. Probablemente el pasado tenga mejor fama que el futuro dentro de nosotros porque obviamente es más fácil obtener buenas sensaciones y recuerdos desde ahí que de un futuro que no hemos vivido aún; del futuro sólo tenemos expectativas, nada concreto de donde aferrarnos, a pesar de la seguridad que podamos tener sobre cómo será no es nuestra seguridad lo que lo determinará. Visto así, el pasado parte con ventaja inconsciente, a pesar de los malos recuerdos que viven en él, siempre podemos sacar otros buenos que son tangibles y reales, aislando los malos. Otra forma rápida de acercase al tema es pensar que la aceptación o no de esa frase depende de las expectativas de vida de cada persona y su esperanza en el futuro, supongo que naturalmente una persona muy mayor o muy enferma no confiará demasiado en lo que viene y preferirá pensar en lo que ya pasó.

Otro vista más fría puede estar relacionada a la infancia. En general (hay muchos casos en que no es de esta forma), la niñez es el momento más feliz de la vida, donde no hay responsabilidades, donde los padres viven, aún más, para uno. Es donde las ilusiones existen y son parte de la vida, los reyes magos, santa claus, el conejito de pascua, el ratoncito de los dientes,etc. En la niñez no tenemos deudas, no sabemos que la gente se muere de hambre en el mundo, no tenemos que tener una carrera universitaria ni un trabajo, no sabemos que hay políticos que "dirigen" nuestra vida, no tenemos que desconfiar de la gente, y no sabemos que esas ilusiones como santa claus  son a veces generadas con el único afán de ganar algo, sólo vivimos la vida; y toda la niñez vive en nuestros recuerdos, es parte del pasado. Si lo pensamos, es casi injusto para el pobre futuro tener que competir contra tan noble y fuerte rival que se aloja en nosotros.  

En este momento cabe preguntarse si habrá en nuestra mente algo que sea un punto a favor para el alicaído futuro. Como lo mencioné antes, ahí mismo dentro de nosotros están los recuerdos negativos y creo que ahí los aliados del futuro son los eventos traumáticos que nos toca vivir. Los divorcios, las peleas familiares, las muertes de seres queridos o las decepciones amorosas son los momentos en que las personas sienten que "tocaron fondo", esa expresión lo dice todo, es sentir: A partir de aquí todo suma porque no puedo estar más mal. O sea el futuro tiene todas las de ganar contra el pasado. 
En este punto ya es posible darse cuenta de algo. Una opción para poder tener mejor estima del futuro que del pasado sería rememorar cosas que nos hicieron daño y esto, a pesar del gusto masoquista de algunas personas, no es una actividad común (ni sana) para la gente por razones obvias. ¿Para qué hacernos daño más de una vez con una situación que quedó atrás?. Esto ya deja al futuro con pocas chances, para quererlo más a él que al pasado, una forma es recordar cosas que no queremos o sentir que estamos en el fondo de un pozo. El gran y obvio "pero" es que el costo de hacer esto podría ser más que el beneficio de querer más al futuro.  
  
Otro aspecto para estudiar es pensar en una época de los recuerdos que podría favorecer a uno u otro competidor, la adolescencia. Es sabido por todos que es una edad complicada, la edad donde se forma el carácter y se define la personalidad; cualquier estímulo aquí es recibo e interiorizado por las personas, pudiendo afectarlas de cualquier forma. Dicho de otra manera, incluso el tener una adolescencia con bullying o sin él, con un primer amor correspondido o no, con un primer beso lindo o feo, etc; puede determinar la personalidad y visión de la realidad de una persona para siempre. Malas experiencias aquí pueden dejar una huella suficiente como para que las personas valoren siempre más el futuro que el pasado, o al revés. La adolescencia es un proceso caótico, esto es, depende fuertemente de las condiciones en que se lleva a cabo el experimento (varía según cada persona), por lo mismo es muy difícil estudiarlo.

Buscando en el corazón se puede encontrar un punto derechamente para el futuro, el amor a lo desconocido, la rebeldía y la libertad. Personalmente (esto da para otra entrada completa) creo que los seres humanos no somos animales para vivir de la forma que lo hacemos, sujetos a tantas reglas y formalidades, estructuras familiares definidas por alguien en un "olimpo intelectual"(?), como las formas de unirse "para toda la vida" (¿Cómo alguien podría garantizar, incluso a si mismo, responsable y racionalmente, querer estar con una misma persona para siempre?). Todos tenemos dentro la llama de la aventura, más o menos prendida según cada uno. Valorar lo desconocido y no temerle, es valorar el futuro, pensar que siempre tendremos la posibilidad de mejorar lo que hemos vivido, confiar en nuestra propia capacidad de moldear nuestra realidad. Armar planes que no sean sólo un sueño y vivirlos. He aquí el gran aliado de ver al futuro con mejores ojos que al pasado, el corazón. Si lo pensamos era esperable, confiar en el futuro no es un acto racional, puesto que no tenemos métodos fiables para asegurar que será de la forma que esperamos, y al no ser racional esta concepción no podía vivir en nuestra mente, necesitaba un lugar con más fuego que análisis.  

La frase dice "Todo tiempo pasado fue mejor". Determinar la veracidad o falsedad absoluta de ella no es posible, necesitaríamos estudiar la vida de cada persona a través de toda la eternidad y hacer la estadística, no creo que alguien tenga esa paciencia. Lo que cada uno puede hacer es tomar o dejar esta frase y concebirla como una opinión frente a la vida. Personalmente sigo sin tomarla para mí, no es porque haya pasado malos momentos en mi infancia o adolescencia, de hecho es todo lo contrario, es porque para mí aceptar esa frase es asumir desde ya que no podré mejorar mi futuro, es desconfiar de mí mismo y lo que puedo hacer. Recordar esa frase en los malos momentos es predisponerse a seguir pensando negativamente en el presente (ahora entendiéndose presente como el futuro muy cercano, no como instantáneo). Es más que seguro que muchos querríamos tener una maquina del tiempo para volver a vivir los momentos lindos que dejamos atrás o para cambiar cosas, yo quiero una pero como en la mayoría de las cosas lo mejor quizás sea el justo equilibrio. La combinación entre recordar y disfrutar todo lo bueno que vivimos, y tener suficiente fuego interno como para confiar en que podemos hacerlo mejor en adelante debe ser lo óptimo creo. Es lindo sentarse un rato a pensar en el pasado, pero tal como se dice cuando se enseña historia, tenemos que disfrutar lo bueno de él y aprender de lo malo para no cometer los mismos errores y poder así, construir un mejor futuro.



 EDO.